Kin
De acuerdo a la etimología de los mayas, la palabra Kin era usada para describir al Sol o más precisamente a su energía, que era medida por los sacerdotes mayas mediante el uso del calendario sagrado Tzolkin de 260 días. De acuerdo a mis investigaciones y al modelo matemático desarrollado para explicar la secuencia del calendario sagrado, el Kin era entendido por los antiguos mayas como la energía o luz creadora constituida por las dos fuerzas fundamentales opuestas en polaridad que proviene directamente del gran campo supremo y que era transmitida hasta nuestro mundo por medio de la conciencia de nuestro Sol. Esta energía que incluye todo el espectro electromagnético que irradia diariamente de nuestro Sol, era para ellos la responsable no sólo de sustentar la vida, sino de promover la evolución de todos los seres vivos en respuesta a su flujo. De esta forma, los mayas denominaban kines a los días que eran denominados por medio del calendario sagrado de acuerdo a la polaridad electromagnética presente. Esta ciencia aun desconocida por la humanidad era la base de su conocimiento, pues a diferencia de la sociedad moderna mercantilista, los antiguos mayas exploraban la ciencia de la creación con el propósito de alcanzar la máxima evolución de nuestra especie.

El Kin es la luz divina que emana a través de los cuerpos estelares gracias al movimiento del supremo campo creador. Estos grandes cuerpos expanden su conciencia para atraer esta luz e inundiar al universo con su poder creativo. El Kin es la manifestación misma de la inconmensurable energía del gran campo creador cuyo poder otorga movimiento y medida a todo lo creado.