Intento
De acuerdo a la observación realizada por los chamanes en estados alterados de conciencia, el Universo está compuesto por campos de energía que se mueven o propagan a través del tejido de la realidad a diferentes velocidades o frecuencias. Esto es comparable a decir que la realidad se define en el momento en que un campo de energía atraviesa su tejido y confiere forma y movimiento a dicho objeto o ser vivo. En un sistema tal, existirían entonces en primer término: el tejido dimensional en que la realidad sería proyectada, antiguamente denominado éter o ahora conocido como matriz del campo unificado. En segundo término: la energía en movimiento que se dispersa o aglutina en nuestro universo dando forma a la realidad concreta. Esta energía correspondería al fenómeno conocido como campo electromagnético que incluye también la luz visible que permite que la matriz del campo unificado sea observable y maleable en respuesta a la cantidad el flujo de esta energía. En tercer término, tiene que existir una fuerza o poder de conciencia que defina la forma y rija las leyes del ordenamiento y aglutinamiento de esta energía en torno a la matriz del campo unificado o éter. A esta fuerza se le denomina intento aunque también se le podría denominar propósito. El intento es entonces una fuerza que proviene de la conciencia y que está encargada de proporcionar orden y propósito al movimiento de la energía en el Universo. Para los mayas el supremo creador Hunab Ku era el responsable de otorgar movimiento y medida a la realidad a través del uso de esta fuerza proveniente de su conciencia suprema. Para los chamanes la capacidad para utilizar el intento, se incrementa directamente al alcanzar estados de conciencia superiores por medio de la práctica de los rituales sagrados.